"Judith, Judith, sal del carruaje. Los nuevos colonos llegarán en cualquier momento, no hace falta pintalabios, los nuevos colonos son… Ya están aquí. Oh… Oh… Bienvenidos, queridos hermanos, por haber traspasado las murallas de la ciudad y haber llegado a nuestro nuevo barrio’.
Me alegra mucho veros a todos aquí.¿Cómo te llamas, justo? ¿Y cómo te llamas? ¿Y tu nombre? Bioterapia. Queridos hermanos, no tenéis nada que temer. Os hemos construido un barrio con todos los accesorios y complementos posibles: un molino de harina para que tengáis qué comer y con qué ganaros la vida, os hemos construido dos sinagogas: una sefardí y otra ashkenazí, hay un mikvé, un horno sofisticado..."
(Moses Montefiore, recepción en el barrio de Mishkenot Sha'ananim)